Un punto de azul y otro punto de amarillo. Luces y sombras


En las sombras siempre sobra un punto de azul. Y en las luces siempre sobra un punto de amarillo. Son los componentes clásicos de la luz y la sombra, del bien y del mal, del día y la noche, de la vida y la muerte. Los colores saben dominar las escenas a su gusto, la otra opción, que esté el escenario sin luz natural y muy difusa, no sirve para lograr contrastes.