Una flor puede ser un local de reunión


Era como un comedor de urgencia, un local para tapar el hambre o las ansias, un espacio de reunión de bichos para hacer de las suyas. Una flor sirve para muchas cosas.

Las guerras rompen la Cultura, y la fotografía nos ayuda a recordarlo


Son las ruinas del ser humano, era el interior de una librería bombardeada en el año 1940 en el centro de Londres, por los alemanes. La ruina de la guerra, la ruina de la soluciones, de la cultura, de la lógica de una Europa que conoció dos guerras por la locura de Alemania. pero todas las partes fueron capaces de bombardear símbolos culturales, nadie se libraba.

Las ruinas son sangre, dolor y hambre, muerte y destrucción, cambios sociales. En estas ruinas hay libros rotos, cultura por los suelos. Pero sobre todo y como siempre hay incapacidad social para resolver los problemas. Esto me suena a presente, aunque ahora las imágenes sean a color y las guerras diferentes. Los que gestionan las guerras han leído muy pocos libros.

El Arte Fotográfico nos ayuda a no olvidarnos de las barbaridades que hacemos las personas.

¿Para qué sirven las velas que les ponemos a los Santos?


La luz no ilumina lo suficiente en las iglesias negras. No sirve para convencer a los Santos de que deben venir para hacer milagros.

Pero seguimos convencidos de que encender una vela sirve para iluminar las ideas y peticiones.

La mejor iluminación que sirve para nuestros problemas es que le pongamos ganas en intentar entenderlos, para así poder resolverlos sin milagros.

Los milagros son solo para los ricos.

Ellos no ponen velas de medio pelo, ellos literalmente le pagan a los Santos la luz de sus iglesias, y los invitan a jamón del bueno.

Así es imposible competir en atención de los Santos.

Las Vírgenes y los Santos —que de tontos tienen poco— siempre prefieren el jamón del bueno, a las ceras de plástico que se encienden con una cerilla cutre.

Callejón envolvente que parece atraparte


Hay callejas y callejones, hay silencios y vacíos, hay incluso la sensación de que todo aquello te pertenece pues estás solo. Hay una luz que te quiere deslumbrar para que no lo veas todo bien. Pero no te dejes pillar, al final todo es naturalmente normal, y sucede todos los días. Tu… solo estás de paso.

Una frutería bonita en Gerona, llena de color


Los espacios bonitos suelen ser espacios diferentes. La belleza se esconde muchas veces en esa diferencia que te llama la atención por el color, las formas, los gestos, las construcciones, el buen gusto. o incluso la fealdad bien elegida. La luz ayuda a envolver lo bello y a llenarlo de color.

Cristina Cascajo y sus mujeres sin derechos ni libertades


La fotógrafa madrileña Cristina Cascajo nos deja dos imágenes de mujeres de las zonas de Oriente con más conflictos en los últimos años. ¿Años, no serán décadas? Cuando hablamos de empoderamiento de la mujer, siempre hablamos de los ejemplos en el mundo occidental, que sin duda hay que hacerlo. Pero el puesto de la mujer en "otros" mundos es terrible, son simples objetos de variado intercambio y con una libertad tan escasa que no les permite ni gritar su situación. Hay que ir desde otros espacios y latitudes a mostrar sus realidades, sus modos de vida.

¿Qué expectativas de vida, de libertad, de empoderamiento, de salud mental, tienen estas mujeres que viven sin derechos básicos, simplemente como herramientas del sistema, sumisas y pobres de por vida?

¿Qué papel les entregan sus sociedades para que ellas sigan viviendo? Silencio y fábricas de soldados atados a la violencia. 

¿Es eso lo que estamos dispuesto a permitir por siempre?

Nota.: Las fotografías la ha publicado el diario El País



Cumplir con tu deber, desde la tranquilidad


¿Qué es la Tranquilidad Suave?

Igual es esto que vemos. 

Un duerme vela, un estar atento sin sufrir, un descansar mientras cumples con tu obligación.

Cuida la entrada, sabe que su labor es esa, vigilar. pero eso no tiene que suponer estar estresado, sino cumplir con tu labor de estar donde debes estar. 

Quien quiera entrar, debe pasar por encima de mi cuerpo serrano. Y yo le miraré de reojo.

Las moscas son repugnantes. Y ellas no lo saben


¡Puñeteras molestonas!

Revoloteáis por encima de mi cara para darme asco o para anunciarme que me queréis comer crudo.

No lo sé.

Pero os advierto, y por última vez.

¡Estoy sordo! no escucho vuestro zumbido ni aleteo, solo me molesta vuestra presencia.

Y aunque ya me he dado cuenta de que no soy capaz de cazaros con la mano como hacía de niño…

…me he comprado un bote de asco que chufla un apestoso componente que me da repelús repugnante. 

¡Prepararos! aunque…

Me han dicho que en los últimos meses os alimentáis con estos spray… ¡malditas moscas!

Las malas intenciones de los que rompen la cara de cualquiera


Nadie sabe nada cuando hay preguntas importantes sobre la mesa. ¿Por qué le rompieron la cara a la escultura de la derecha? De nuestra derecha. La cara triste del otro indica su preocupación. Sabe que no está seguro, que la próxima vez ya solo estará él para dar la cara. Cuidado con las malas intenciones.

Mirar de otra forma los problemas es mucho más sano


Hay muchas maneras de ver lo mismo. Cuando tiene color y formas no habituales todo parece gustar mas.

Es lo mismo, pero distorsionado, observado desde otro espacio de calma, de suavidad, de tranquilidad.

Relajemos nuestra mirada, intentemos que lo que estamos viendo nos produzca sorpresa. 

Y saboreemos el momento. Es simplemente buscar la tranquilidad.

Ventanas de lujo, por lo que tienen debajo


¿Te quieres asomar? ¿Un poquito solo, un par de miradas? ¿Para ver el río a tus pies, el río Oñar con sus brillos y sus reflejos? Ven, te invito a la ventana de alguien a quien no conozco, pero si le decimos que venimos desde internet, que nos ha invitado el tonto que escribe para podernos asomar en su ventana…, seguro que nos deja. 

Bueno bien, no voy contigo, ve tú solx y diles que yo te he invitado. Igual cuela y le hace gracia.

Los monstruos incluso si son metálicos, muerden a veces


Podría morder, pero no le vamos a dejar pues le hemos convertido en metálica oxidada, de esa forma ya ni se sabe mover. Es un monstruo de Gerona, pero podría escaparse e irse a cualquier otro lugar.

Gerona, la Grande para la tranquilidad. Ciudad calmada


La sencilla Gerona para pasear, soñar un poco, escuchar el silencio y templar los nervios. La Gerona para creer que no ha pasado el tiempo y que todavía es posible imaginarse caballos por las calles empedradas.

¿Qué son los NFT? ¿Qué futuro tiene el Arte Digital? ¿Puedo venderlos?


El cambio del mundo del Arte es tremendo en poco tiempo, nadie podría adivinar hace dos o tres años, que el Arte Digital se pudiera vender como NFT con todo lo que esto representa de novedad intercambiable y única, incluso que se pudiera vender a unos precios muy altos, en todo el mundo, sin que el artista se moviera de su despacho, de su laboratorio. Es tan simple como ofrecer un producto artístico, digital o en formato digital y convertido a NFT, a un tamaño que sirva para ser reproducido a tamaño suficiente según el artista, y como sucedía en los grabados muy antiguos, firmarlo con una numeración que garantice el número de copias que se pueden hacer.

Pero también y de forma mucho más simple, como simples objetos Artísticos Digitales con todas las garantías legales, para que su propietario lo utilice como si fuera una obra de Arte Analógica y Física. Una especie de Certificado Digital único, asociado a un archivo determinado para garantizar su propiedad y su derecho de reproducción.

Vamos a ser más explicativos. Os he dejado una imagen mía, arriba del texto de inicio a esta entrada. Es pequeña, tiene unos 400 k de tamaño a una resolución de 72 p.p.p. y unos 35 centímetros de ancho. Pero yo podría vender esta misma imagen a 40 centímetros de ancho y a 300 p.p.p. o incluso a 50 centímetros de ancho a 350 p.p.p. y garantizar de esa manera que la copia se podría tener en el ordenador, proyectar en una televisión en alta calidad o imprimirse para el fondo de una pared. 

Estaríamos entregando una imagen artística, digital, en RGB con 4.500 o 7.000 píxeles de anchura. Por poner un ejemplo más que suficiente. Ya no es necesario pensar solo en óleo, acuarela, fotografía digital, sino también en creaciones digitales que "digan" algo, que atrapen y sean capaces de motiva a futuros compradores que buscar invertir en Arte Digital único. 

No es mi caso, y lo advierto de entrada, todavía no lo es, quiero decir.

Como es lógico y dando garantía para el comprador, cualquier activo NFT o cualquier Arte Digital tiene que ir acompañado de un Certificado de autoría, de originalidad y de propiedad para el comprador. A partir de este punto se abren posibilidades tremendas para intercambiar Arte, para poner en valor posiblemente el que sea el Arte del Siglo XXI, Arte Digital, mucho más democrático pues puede permitir que muchas más personas tengan la propiedad de Arte Original, a bajos precios (o no) y tengan sus colecciones de diversos autores, en unas colecciones que ya no necesitan grandes salas, sino enormes formas de proyección o de impresión. 



Un punto de azul y otro punto de amarillo. Luces y sombras


En las sombras siempre sobra un punto de azul. Y en las luces siempre sobra un punto de amarillo. Son los componentes clásicos de la luz y la sombra, del bien y del mal, del día y la noche, de la vida y la muerte. Los colores saben dominar las escenas a su gusto, la otra opción, que esté el escenario sin luz natural y muy difusa, no sirve para lograr contrastes.

Jill Freedman y sus fotografías de New York



En los años 70 y 80 del siglo XX la ciudad de New York estaba en plena ebullición de cambios, de violencia, de barrios pobres que parecían adueñarse de todo lo que representaba el capitalismo salvaje, desde la delincuencia ante la pobreza a los guiños que tenían que hacer ante la enorme diferencia social entre clases económicas con las que tenían que convivir sus habitantes.

La fotógrafa Jill Freedman supo captar en las calles esa esencia vital de unos años muy convulsos y con sus fotografías publicó un libro titulado Policías Callejeros (Street Cops). Se puso a viajar con estos policías de dos Distritos de New York, para seguirles en su trabajo y fotografiar los momentos de más tensión o de curiosidad social. 

Sus fotografías son sobre todo de personas que estaban en situaciones complejas, difíciles, y de policías que tenían que intentar entender todo aquello y cumplir con las órdenes que recibían. No solo era violencia de sangre, sino sobre todo violencia de derechos civiles, de pobreza, donde las relaciones entre personas, unos con uniforma oficial y otros con uniforma de pobreza, se mezclaban y se tenían que comprender muchas veces.