Vamos o volvemos. Subimos o bajan todos los demás. ¿Dónde está el fin?




Nunca sabemos si nos vamos o nos movemos, si bajamos o volvemos, si subimos o bajan los demás.

Nunca sabemos bien hacia dónde nos dirigimos, pues el lugar de la meta podría haberse movido de sitio.

Por eso cuando nos cambiamos de lugar no queda nada de nosotros en el anterior espacio que enseguida es ocupado por otra persona que también se ha movido.

Cuando nos trasladamos a otro espacio lo hacemos en silencio, no sé bien si para que no se note el cambio o para que nadie se entere de que estamos en tierra de nadie.