Un toro que quiso arrasar con los niños y no se llamaba Herodes


Guernica es un símbolo. No de la guerra o del sufrimiento, que también, pero es sobre todo un símbolo de la Paz. Un espacio urbano e histórico para repensar los sin sentidos de las violencias de unos contra otros. ¿Para qué? 

Encontrarse con el toro que arrasa con sus fuerzas a los niños y mujeres heridas por las bombas… es un detalle de la mugre que las personas podemos esparcir por entre los hermanos. 

Ni el toro tiene la culpa, sino su símbolo, lo que quiere representar, esa incapacidad de entender el futuro con la calma que necesitamos.