Somos tan feos, que nos maquillamos para disimular


Todos somos feos de mirada, nos sentimos agradecidos con la vida, pero si nos ponemos a pensar en nosotros, seamos sinceros, somos horrorosos a la vista suave y sencilla. Los hombres tenemos colgajos, las mujeres heridas peludas y llenas de arrugas complicadas de entender. Nos salen narices y orejas que en nada se asemejan a la belleza de una flor o incluso a la de los bellos ojos de una mosca que incluso tiene alas transparentes. Desnudos perdemos tanto que nos tuvimos que inventar los vestidos para disimularon y tapas los ascos. En mitad del cuerpo tenemos un agujero en forma de ombligo que parece un disparo de Dios para advertirnos que nos pudriremos por allí mismo. Somos tan puta mierda, que nos maquillamos para disimular. ¡Uff!