El desprecio a una persona se nota en su sombra


No sabremos nunca quién venía detrás de su sombra, qué cara tenía, si era amigo o enemigo.

No sabremos nunca si venía o se iba, incluso tampoco si simplemente permanecía la persona quieta, mientras nos observaba a nosotros.

Tampoco nos importa mucho, pues en ese momento nos pareció más importante su sombra que él mismo.

Por algo sería.