Esta señora mayor era niña cuando le hablaron del futuro


Los mundos distópicos, indeseables, solo existen en nuestra imaginación. Si algún día vienen, lo harán con la misma apariencia que los actuales. Nada es más peligroso que el mal disfrazado de normalidad. 

Pero si vinieran, siempre nos comportaríamos de la forma más normal posible, pues no será de repente, sino por decantamiento, poco a poco, para darnos tiempo a la adaptación y dejarnos atados de pies y manos. 

Esta señora era una niña cuando le empezaron a comentar que todo esto se estaba transformando. Y sonreía por entonces.