Un anfiteatro para seguir practicando


Todos necesitamos altavoces para poder gritar y que se nos escuche. Anfiteatros teatrales para que se nos mire de frente y se nos preste atención.

Pero hay que estar dispuesto también a saber escuchar a los demás, a que hay que intercambiar tiempo de protagonismo con tiempo de escucha activa.

A veces somos actores y a veces somos público. A veces aplaudimos y en otros momentos tenemos que agradecer los aplausos.