La distancia facilita no querer saber nada de nadie



¡Qué pequeños somos cuando nos vemos pequeños! pero en realidad… somos así de pequeños o de grandes. Todo depende de quién nos mira, desde donde nos miramos a nosotros mismos. Ayer miraba Saturno y lo veía muy pequeño, diminuto. Así que sí, los tamaños no existen, todo depende de cómo somos capaces de verlo. Y de la distancia a la que nos colocamos del resto de personas. La distancia facilita no querer saber nada de nadie. Si te alejas de esta página del blog, lograrás no ver a las personas y así todavía te importarán menos.

Así que… acércate, por favor.