El poder siempre es feo y desabrido


El poder siempre utiliza los mismos añadidos para demostrarlo y demostrarse. El garrote, la mala cara, las manos recias y el porte desabrido. El poder necesita del miedo.

El primero que debe creer en la capacidad del poder para lograr los objetivos, es el que lo posee. Debe tenerse miedo a sí mismo para tener la autoestima alta y lograr regalar el miedo sin muchas dudas.

El poder siempre es feo.