Un camino de madera. O de no madera


Los caminos son siempre espacios por los que discurrir, avanzar, moverse de un lado al otro. Este camino negro lleva desde abajo hacia la alturas del árbol. No quepo yo, claro, pero sí cientos de hormigas. Es un camino, no hay dudas. Un camino formado por los años de edad, por las grietas del árbol que a veces se seca si los tiempos no vienen bien. O si la edad quiere ir creciendo en exceso. Un camino que casi parece una carretera, una autopista gratuita por la que discurrir todos los insectos de la zona.