Me acuerdo entonces de los dinosaurios, y ya ves


No sabemos dónde se esconden los mundos tenebrosos de los bichos que no vemos. Existen, lo sabemos, se mueven y hacen su propia vida ajenos a nosotros, una muestra más de que no debemos ser tan importantes cuando esos bichos diminutos pasan de nosotros. Observamos el mundo en bruto, pero los que se escapan a nuestra vista, esos… no los vemos.

Los llamamos microscópicos pues utilizamos un artefacto con ese nombre para saber que existen. Ellos no quieren saber cómo somos nosotros, y viven a su aire y en el aire. O apegados a las rocas. Creo que son tantos que les importa tres huevos que los vayamos pisando o nos los traguemos al respirar. Nos creemos superiores simplemente por ser más grandes. Me acuerdo entonces de los dinosaurios.