Cómo robarle los sueños a una ventana peligrosa


Mirando al Levante, es infinito lo que observa la ventana cerrada que intenta robarnos los sueños del mar, para quedárselos ella. Las ventanas de diseño además de atrapa sueños son peligrosas pues si te las quedan mirando mucho tiempo, te roban las ideas y las hacen suyas. 

Con picardía, las miramos de reojo, alzamos la mirada un momento, escapamos nuestra mirada hacia el infinito y hacemos como que no la miramos. 

Y de esa manera les podemos robar sus propios sueños, sus ideas robadas a otros transeúntes. Todo son trucos para lograr soñar más. Quien roba a un ladrón…