La mentira de un instante vista en cuatro momentos diferentes


Todos nos movemos tanto que resulta imposible sacarnos enfocados excepto si sabemos emplear una máquina a que la llamamos cámara. Y como no somos capaces de estar enfocados en la vida ni un segundo pues nos movemos mucho, la mejor manera es no creernos nada de lo que vemos. Casi todo es simplemente la mentira de un instante.