Dicen que es Ley de Vida, yo creo que es Ley de Muerte



A veces las formas son caprichosas e incluso se rompen para ser todavía más curiosas y originales. Estas vigas quieren parecerse a una cruz al revés, pero son los músculos podridos de la casa, las que realmente sujetan todo lo demás, aunque parezca más serio el ladrillo y el cemento.

Viendo las tripas de los heridos, a uno le entra la congoja de saber que ya nadie deseará resolver el problema, que lo más habitual es que lo dejemos caer definitivamente. 

Dicen que es Ley de Vida, yo creo que es Ley de Muerte.