¿Pueden tener las manchas de basura un color agradable?


Te engañaría con cualquier cosa… si te dejaras, porque a veces la gracia está en engañarse un poco para reírnos juntos. 

¿Qué son unas manchas sin contexto, sin saber si son sueños u objetos de caza en tardes de basuras por las calles perdidas?

Las manchas si tienen color parecen menos manchas, es como creer que esas manchas no están en el infierno de la mierda, sino en el purgatorio de lo posible. 

Si unas manchas llaman la atención de alguien… o ya no son simplemente unas manchas sin sentido o… o el que las mira está loco. 

¿Son importantes las sombras? ¿Qué indican las sombras?


Las sombras dejan las manchas de la realidad, para indicarnos qué se queda fuera, qué ha quedado escondido a la vista. ¿Son importantes las sombras?

Dicen que es Ley de Vida, yo creo que es Ley de Muerte



A veces las formas son caprichosas e incluso se rompen para ser todavía más curiosas y originales. Estas vigas quieren parecerse a una cruz al revés, pero son los músculos podridos de la casa, las que realmente sujetan todo lo demás, aunque parezca más serio el ladrillo y el cemento.

Viendo las tripas de los heridos, a uno le entra la congoja de saber que ya nadie deseará resolver el problema, que lo más habitual es que lo dejemos caer definitivamente. 

Dicen que es Ley de Vida, yo creo que es Ley de Muerte.

A veces el exceso logra que no se vea lo necesario


Y quise poner luz pero el exceso de bombillas ocultó mis intenciones - Segovia - 2021




En Arte lo importante no es enseñar todo, sino saber elegir la parte


Escapemos de las formas cuadradas o convirtámoslas en rombos, metamos círculos, formas que se abren y se cierran, estructuras que no tengan continuidad, que parezcan una cosa y que en realidad sean otras. 

Busquemos los contrastes para dar formas, enmarquemos, seleccionemos lo que nos guste y ofrezcamos solo una parte.

Engañémonos a nosotros mismos, para poder engañar a los demás. Si estamos convencidos de nuestro engaño, lograremos engañar a los demás. 




Mojarse es imprescindible para tener nuevas ideas


Bailemos al son de la lluvia, movámonos en compañía para sentir la calidez del toque humano. 

Mojémonos con la alegría que nos entrega el saber que todo momento puede ser único y especial.

Mojarse en la vida es inevitable, pues lo peor de todo es esconderse para que los riesgos de la lluvia no lleguen a impregnarnos de vida húmeda.

Cuando la lluvia suena es que está calando entre nosotros y nos abre la esperanza hacia un nuevo tiempo. 

Todos los tiempos nuevos se inician con una fuerte lluvia de ideas, trabajos o sensaciones. Mojarse es imprescindible.


Una ventana escondida para no ser mirada


Y no pude asomarme lo suficiente, como para saber si todo él era blanco.

Pero me lo imaginé y con eso ya conformado, me fui en busca de otra mirada a medias.

Nada hay como ser cazador de imposibles. Cada vez que logras uno te sientes el Rey.

Aquella ventana se quedó, pero no todos saben asomarse a ella. 

Incluso ni saben que está esperando a que nos asomemos.


A veces si juntamos cuatro cosas viejas parecen algo más que recuerdos de antaño


A veces cuatro trozos de puertas de madera, de las que ya han pasado por todos los años posibles, nos dejan miradas retenidas. Si las enmarcamos incluso parecen útiles, pero no. 

Simpáticas formas de ver el destrozo del paso del tiempo. 

Los conjuntos, unidos en la misma mirada hacen el resto.

Los humanos somos como los patos, pero sin tantos colores


Me gustan los palomos de ciudad, también los patitos guapos o feos de riberas urbanas, los indefensos animalillos que se dejen observar para verlos comportarse de cerca entre los edificios de una gran ciudad. Son los mas débiles de la cadena y ellos no lo saben. Aunque vistas las debilidades de los humanos, cuesta creer que sean los mas flojos.

Los patos, las gaviotas o palomas, los gorriones y jilgueros sobre todo son como animales de compañía pero en plan callejero hasta que un chino los pilla para servirlos laqueados. O igual no, y es otra leyenda urbana más. ¡Hay tantas tonterías!

Sus naranjas, amarillos o azules los convierten en machos bonitos, algo que para sí quisiéramos los humanos, feísimos todos aunque ahora algunos se depilen. Un hombre desnudo es feo, lo sé porque me miro al espejo por obligación. 

Podríamos ser como los patos. Llenos de vivos colores. Pero sin distinguir entre los de un sexo y los de otro por los colores de nuestra piel. No merece el color ser empleado solo para eso.

Podríamos ser como los patos y fiarnos del gigante que se quiere acercar a vernos beber. No, no somos capaces. Los gigantes siempre que se nos acercan es para fastidiarnos.

Todos vamos camino del mismo lugar. Es solo tiempo


 La normalidad es a veces algo poco habitual, casi poco normal. No nos asomamos al abismo de la bobería si nos acercamos a la piel de un árbol y observamos sus rugosidades. Pero no lo hacemos nunca, no nos vayan a ver. ¿Qué pensarán si nos ven observando un árbol de cerca?

Este piel del tronco se parece a la mía, ya tan mayor que los granos que le salen no los quiere ver ni el médico pues enseguida les pone el apellido de "la vejez".

Los viejos somos un poco material de desecho, pero nos mantienen en danza por diversos motivos, siempre que no estorbemos mucho. Uno de ellos es que les resultamos raros y curiosos si no hablamos mucho, pues entonces ya… somos unos pesados.

Mientras todo esto sucede nos vamos riendo, pero solo por dentro para no molestar. 

Darnos cuenta de todo es uno de los males de la edad, que tenemos que acompañar del silencio para no molestar a los que van camino de lo mismo.

Incluso los cementos se pueden prender fuego para asustar


Y como casi todo es posible, también la paredes estucadas de cemento fino pueden prenderse fuego. O al menso parecerlo. Nadie está libre de sufrir un percance, incluso tampoco los cementos con la cara muy dura que se creen totalmente seguros. 

Ningún marciano nos va a prestar atención como no cambiemos


Un hombre que surge de la nada es una figura extraña que se mueve entre el todo y esa nada más absoluta de quien no sabe qué es ni hacia dónde se quiere dirigir, entre lo imposible y lo necesario, entre la necesario pero no posible y lo innecesario pero hermoso. 

Y algo le está sucediendo a este figura de astronauta que no sabemos bien si se ha ido transformando él solo, o lo hemos ido transformando nosotros. 

Así, de esta guisa, ningún marciano nos va a prestar atención. No lograremos que se nos respete.

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A man who emerges from nowhere is a strange figure that moves between everything and that more absolute nothingness of someone who does not know what it is or where it wants to go, between the impossible and the necessary, between the necessary but not possible and the unnecessary but beautiful.


And something is happening to this astronaut figure that we do not know well if he has been transforming himself, or we have been transforming him.


Thus, in this guise, no Martian is going to pay attention to us. We will not be respected.

Un hierro doblado nos enseña la dirección por la que hay que subir


Un hierro doblado nos indica la capacidad que todos tenemos de adaptarnos a las fuerzas extremas de los elementos básicos, el fuego, el agua, el viento, la fuerza exterior que nos doblega aunque no nos guste. 

Pero muchas veces, doblados, somos incluso más hermosos que antes, y podemos seguir estando izados sobre el aire marcando espacios y deseos. Porque nos doblen no nos doblegan, si acaso nos cambian de forma.

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A bent iron indicates the capacity that we all have to adapt to the extreme forces of the basic elements, fire, water, wind, the external force that bends us even if we do not like it. 

But many times, folded, we are even more beautiful than before, and we can continue to be hoisted on the air, marking spaces and desires. Because they bend us, they do not bend us, if they change us in shape.

¿Merece la pena saber qué hay detrás de una puerta como esta?


¿Es posible empujar esta puerta sin morir en el intento?

¿No sería más lógico empujarla hacia la basura?

¿Una mano de pintura resolvería el problema de vejez?

¿Cuántas manos han dado parte de su vida ante esta puerta que las conserva todas?

¿Podrían los del CNI saber quién es el asesino si se pusiera a analizar las huellas de esta puerta?

¿Merece la pena saber qué hay detrás de una puerta como esta?

Dos veces dos, hasta ver varias veces dos sin ser nunca cuatro


Dos, eran dos. Dos formas de entender el barro y el color, de maneras de vitrificar, dos colores.

Azul y amarillo. 

Sí, eran dos, la luz y la sombra. 

Frío y caliente, natural y artificial. Blanco y negro en pequeñas partes del total. 

Un muerto también puede ser bello, depende del contraste


Cadáveres naturales de un verano que se inicia. Muertos erguidos que aguantan los soplos del aire para que no se les desarmen sus huesos vegetales. En cuanto se caiga uno se desarma todo el esqueleto y ya nadie los podrá contemplar con asco. Parecen molestar, pues los muertos siempre molestan, pero no siempre es así. Un muerto también puede ser bello.

Una Hija Predilecta de Zaragoza, mostrando los dolores del mundo


La fotógrafa zaragozana Maysun Abu-Khdeir Granados (Maysun) es una periodista de trabajo histórico actual, que tras su licenciatura en Historia por la Universidad de Zaragoza se ha dedicado sobre todo a retratar en vídeo y fotografía la realidad del pueblo palestino y sus zonas de influencia, de donde proviene parte de su familia. Documenta su entorno lleno de conflictos bélicos y crisis sociales, para contar lo que ve y que no se nos olviden ninguna de las realidades que existen.

Directora de fotografía en documentales, profesora, fotógrafa o diseñadora, lleva 15 años metida en Oriente Medio, para sacar todo el drama que se esconde y mostrárselo al resto de la sociedad mundial. Hija Predilecta de Zaragoza trabaja para numerosos medios mundiales de primera línea donde ha recibido numerosas distinciones por su trabajo, siempre alentando los Derechos Humanos de las personas más vulnerables.

"Estoy comprometida con mi trabajo, ya que lo considero una forma de estar comprometida y coherente con mis convicciones y mi ética. El periodismo es una forma de estar comprometido con nuestro mundo. Yo insisto." Maysun

En la fotografía de arriba vemos a un combatiente del Ejército Sirio Libre iluminando el cuerpo de un hombre desconocido, asesinado por los bombardeos de artillería del Ejército Sirio, que estaba siendo enterrado en el cementerio de Alepo, Siria. El peligro de esta acción simple de enterrar a los fallecidos es tremendo, pues los francotiradores están atentos a cualquier tipo de luz para disparar contra ella.

Cristina García Rodero y su fotoperiodismo social


De la fotógrafa española Cristina García Rodero os dejo esta imagen de Etiopía realizada en el año 2004. Un ejemplo de fotografía social, donde si dejar de ser fotógrafa entra de lleno en el mundo del periodismo fotográfico, explicando con imágenes una realidad.

Durante 24 años fue profesora de fotografía en la Universidad Complutense de Madrid es la primera mujer española en entrar en la Agencia Magnum. También miembro de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando cuenta con un museo propio en su ciudad, Puertollano.

Su obra está en varios museos de medio mundo, sobre todo en los EEUU y en España y ha editado siete libros sobre su obra fotográfica, mostrando en casi todos ellos su particular visión de esa España que no siempre conocemos bien, de la España minoritaria, sagrada, oculta.

El teatro de la vida sin escenario construido


Es el teatro de la vida sin escenario construido, sin taquillas ni butacas. Pero con espectadores que ya ni miran la obra. Es el teatro de calle, el del momento social, el que busca mostrarnos nuestras debilidades y los dolores de sobrevivir a costa de lo que se pueda recoger. 

Es Madrid, pero podría ser otra ciudad cualquiera. Es antes de que la pandemia nos destrozara todavía más las sensaciones y las opciones de poder sobrevivir en la calle.

Nos resulta tan habitual ver el teatro de la vida representándose por las calles, que ya ni miramos. No queremos saber los motivos por los que a veces tenemos que hacer teatro de calle por limosnas.




¿Y para qué sirve el orden? ¿Sólo para desordenarlo?



El orden queda precioso, estéticamente irreprochable. ¿Pero… sirve para algo más que para desordenarlo? En cuando el orden es utilizado se desordena. Y ya nadie recuerda el orden anterior.

Paco Gómez en 1974 y una obra que tituló "Bodegón con ladrillos"


En su momento ma pareció una fotografía con impulso, con sensaciones muy interesantes. Hoy y seis años después, me lo sigue pareciendo. Una obra del fotógrafo Paco Gómez del año 1974 y que tituló "Bodegón con ladrillos" virada al selenio sobre papel baritado. 

La fotografía que busca lo poco habitual en las miradas


La soledad puede dar color a la vida. Para eso hay que tener la gallardía de saberla llevar y mostrarla sin reparos. Estar solo no es lo mismo que ser un solitario. Moverte solo por entre los obstáculos es un ejercicio muy entretenido, incluso en esa fotografía que busca lo diferente, Fotografiar lo poco habitual es un ejercicio interesante para practicar las miradas.

La mentira de un instante vista en cuatro momentos diferentes


Todos nos movemos tanto que resulta imposible sacarnos enfocados excepto si sabemos emplear una máquina a que la llamamos cámara. Y como no somos capaces de estar enfocados en la vida ni un segundo pues nos movemos mucho, la mejor manera es no creernos nada de lo que vemos. Casi todo es simplemente la mentira de un instante.

Woody Allen jugando con una hormiga con correa, de Steve Schapiro


El fotógrafo Steve Schapiro de New York es uno de los más reconocidos fotógrafos americanos por haber trabajado sobre todo con su sociedad más conocida y reconocida en un trabajo documental muy pegado al Séptimo Arte del que muchas veces bebe. Incansable trabajador de la fotografía no ha trabajdo solo en su estudio, sino que se acostumbraba a patear los escenarios, las calles, los espacios en donde esa sociedad americana cercana al cine se reunía o simplemente se relacionaba y vivía.

En esta imagen del año 1962 podemos ver a un joven Woody Allen jugando con todos nosotros al simular que lleva: "Hormiga con correa".

Sus mejores años de un trabajo fotográfico que hoy sería casi imposible se dió en los años 60, cuando era mucho más accesible todo el personal del cine o de la vida social o política en New York, que la inmensa mayoría de las ocasiones se movían sis guardaespaldas, lo que facilitaba el contacto y la fotografía. 

Siempre trabajaba desde la paciencia, desde la calma, esperando el mejor momento, y sabiendo que si su presencia molestaba o influía, las fotografías no serían válidas.

Uno de los ejemplos de la importancia del disparo del fotógrafo y de la selección que él hace del momento se puede explicar muy fácilmente con una fotografía que le hizo el fotógrafo Alfred Eisenstadt en el año 1933 a Joseph Goebbels que ya entonces era el Ministro de Propaganda de Hitler

Disparó varias veces al político nazi que ya empezaba a preocupar a los americanos. En una ellas se veía a Goebbels muy sonriente saludando a un buen amigo. En otra se le contemplaba rígido, serio, duro en su postura. La primera nunca se publicó en las revistas de la época. Se decidió que lo que había que mostrar era al Goebbels serio y duro.

Paulina Aleshkina fotografía unas manos


De su serie "Manos" de la joven fotógrafa zaragozana Paulina Aleshkina dejamos este ejemplo de la plasticidad que unas simples manos ofrecen para retratar a una persona. No es necesario saber quien es, simplemente con sus gestos, sus pieles detectamos lo suficiente como para intentar adivinar de quien se podría tratar, no con nombre, sino con sensación de trabajo, de incluso análisis psicológico de la persona.

Las manos son plasticidad, son identidad escondida pero claramente fotográfica. Sobre todo si son en blanco y negro.