Y con un simple tejado ya se pensó que tenía intimidad


Crear un hogar es tan sencillo como crear un tejado.

Debajo de los tejados se esconden siempre las vidas de las personas que viven y mueren, que sufren o ríen, que dormitan o sueñan.

Un tejado es la salvación de la intimidad, la seguridad de que lo que hay por fuera te afecta mucho menos. Aunque sea un tejado de tela.