Unos cochinos cobardes, diría alguno sin quitar el miedo


Si lo prohibido no se entiende… ¿sigue prohibido? Si escondemos detrás de la basura la prohibición… ¿manda la prohibición? Somos capaces de doblegar de mentiras las prohibiciones, pero sin dejar de obedecerlas. En eso somos los artistas del miedo. Queremos demostrar que somos incapaces de obedecer pero de mentirijillas. Unos cochinos cobardes, diría alguno.