Si la naturaleza es suave, por qué nosotros somos tan ásperos?


Qué bien queda el amarillo sobre el blanco. No apabulla, simplemente da unas notas de color para darle sentido al blanco. Algo más potente el amarillo, desentonaría.El amarillo tiene la fuerza suficiente para no superar al blanco que es el protagonista para ponerlo en su valor de luz. 

Un rosa pálido también encajaría bien. 

Es cuestión de colores, de suavidad, como la vida misma. No hay más y tampoco es tan complicado. Nos lo enseña la propia naturaleza.