¿Se puede estar a la vez aturdido y casquivano?


¿Se puede estar a la vez aturdido y casquivano? ¿Un poco jilipollas y a la vez un poco alegre y saltado de vueltas? ¿Confundido y algo morboso? ¿Bobo y con ganas de marcha palillera? Pues según la pintura de la pared, sí, se puede. 

Cada vez somos capaces de más cosas, de mezclar sabores y texturas. De incluso deconstruir lo habitual. Se puede estar tonto pero con ganas de reírse de todo. Y punto final. Somos así de plurales.

Pero otra cosa es decirlo en la pared, tener los bemoles de con una plantilla decirlo a todo el que pase. E incluso intentar diseñar el texto para que quede natural y curioso. Estamos que nos salimos.