La naturaleza a veces quiere asustarte. Ni caso


Hay veces que el cielo se pone tonto, incluso en Zaragoza.Las tormentas salen desde la nada, se construyen sobre un cielo que hace unos minutos parecía tranquilo y amigable y te sorprende su fuerza de asustar. Pero ante todo hay que acostumbrarse. Incluso a que la naturaleza se rebele.