No nos obliga a mirar nada, pues ya miramos todo


Es imposible observar 253 ventanitas de color a la vez, es incluso insufrible que te hagan un pase de 253 diapositivas pues eso ya además de viejuno está Gagá. No es lógico, queda mucho mejor un cortometraje con giros y movimientos atractivos. Pero si juntamos las 253 ventanitas dentro de una ventana de verdad podemos tener otro punto de vista. Queda algo más magro todo.

Colores, luces que salen para pillarnos, y sin que nos obligue eso a mirar nada pues ya miramos todo. La ventaja de tener enfrente excesivas posibilidades es que no tenemos que elegir ninguna ni quedarnos fijo ante ellas para decidir. Se ven en conjunto y se aplaude todo. Aunque la inmensa mayoría ni las has visto, aunque parezca que las hayas mirado.