En Munich te reciben así de abiertos y con sonrisas. No todos, ojo


Si al llegar a Munich te reciben con las manos abiertas encima de las fachadas y los comercios, uno queda prendado y convencido de que está en una gran ciudad. Los recibimientos siempre son importantes, para bien o para mal. Y esta mezcla de fachada, ventana y Caja de Propinas es una cosa extraña que no entiendo bien ni ahora ni cuando visité la zona. pero seguro que algo querrán decirnos a los paseantes.