Abrazarse a un árbol puede ser una buena idea


Todos nos componemos de capas, de pieles, de granos, de bello teñido o no, de texturas y colores. No somos lisos pues en el detalle está la gracia. Este árbol es de lo más habitual, nunca llegó a imaginarse que lo enmarcarían. ¿Piensan los árboles? Yo creo que sí, pues si los abrazas te transmiten energía y eso solo es posible si la tienen. Un simple árbol contiene decenas de elementos vitales diferentes. Hormigas que pasean, líquenes que se agarran, pájaros que duermen en su interior, señores que se abrazan esperando mejor día, lagartijas o salamandras que suben en busca de más insectos, incluso murciélagos de campo que se esconden de día para cazar de noche. Así que sin duda… abrazarse a un árbol puede ser una buena idea.