O el musgo crece mucho de tamaño, o nosotros nos volvemos insignificantes


Laderas de subir o de bajar, caminos que llevan en el bosque a quedarse atrapado por la naturaleza. Verde suave dada nuestra fuerza. No somos capaces de meternos dentro de estos musgos por tamaño. Pero sería maravilloso poder decrecer para adentrarse entre ellos. Pasear entre árboles diferentes, que se giran con el viento, que tienen hojas enormes pero en poco número. 

Cada uno tenemos el tamaño que tenemos y no podemos modificarnos. Pero hay otros mundos posibles, aunque no lo admitamos con facilidad, excepto si nos acercamos a ellos y le ponemos sueños.