Los caminos ni siempre son rectos ni son aburridos

No siempre avanzar por un camino es querer buscar una salida. 

A veces nos entretenemos sabiendo que recorrer el tiempo es una opción muy válida, si lo hacemos son ganas.

Distribuirse los tiempos, observar desde el camino lo que va viniendo, admitir que todo cambia según avanzamos, incluso abrazar la posibilidad de que retroceder no es ir hacia atrás, pueden ser decisiones válidas.

Nunca recorremos el mismo camino, nos lo han dicho los poetas, nunca nos acompañamos igual aunque solo vayamos con nosotros mismos. 

Las telas que nos envuelven en los caminos también saben cambiar de humedad.