A veces un músico es el complemente perfecto a una pared


A veces un músico es el complemente perfecto a una pared. Es lo que se necesita para dotar de vida un espacio, para demostrar que las piedras tienen vida y son capaces de multiplicar sonidos. 

El urbanismos necesita personas que interactúen, que escuchen, vean, y provoquen. 

Este músico sin su pared no es nadie, casi tan imprescindible que so instrumento musical. 

Una trompeta acompaña, pero necesita una pared para quedar sujeta.

Pero en serio… ¿Podría ser músico sin su maleta de acompañante?