La casualidad no existe ni por casualidad

Hay estampas urbanas que hablan por sus dueños, que reflejan formas de ser, de sentir, de pensar, de colorearse ante la vida. Decorar una ventana como esta y tras enmarcarla poner debajo una especie de banco para sentarse a contemplar la vida es una decisión ante la vida. Nada es casualidad.

Todos los decorados de la vida, incluso los naturales o los que parecen que vienen con el equipo vital para sobrevivir, son elegidos, marcan los tempos, tienen una explicación si se quiere dar. La casualidad no existe ni por casualidad.

Flor azul de color imposible. No es de plástico, ni retocado

Podría parecer una flor imposible, pero en cambio no está retocada de color y sus azules centrales son reales, y se nos presenta así para llamarnos la atención. El mundo está lleno de colores escondidos, tantos, que no somos capaces de diferenciarlos y asumirlos. La imagen es de un parque botánico de Birmingham en Reino Unido.

Un león de piedra a punto de comerse vivo al visitante

La bravura de los leones de piedra se puede mostrar de muchas maneras. Una mirada ya nos sirve. Un gesto de ataque, mostrar las garras y avisar con la boca entreabierta también. 

Este león de piedra está a punto de atacar al visitante de Birmingham por eso lo tienen puesto en lo alto de un gran edificio para evitar males mayores. No se fían nada del león con mala cara.

Sobran tontos racistas que no entiendes de riqueza nacional


Gritos en la pared cuando no hay muchas formas de expresión libre. Hay que ir rápido pues enseguida los borran, pero siempre hay alguien que logra retenerlos para luego poderlos vitalizar. Son gritos básicos y de razones.

No sobran inmigrantes, pero faltan explicaciones para comprender lo que representa para cada país que vengan personas a trabajar, consumir y ser ciudadanos como todos. 

Las personas son un activo para todos los territorios. Otra cosa es que no sepamos integrarlos y se conviertan en un problema social. Pero la culpa no es de ellos, sino de los que no saben hacer sociedad.

¿Quieres rezar en la calle? Vamos a Ibiza


Fachada de Ibiza mostrando las simetrías urbanas - 2018 - A veces nos podemos preguntar qué sentido tienen las cuatro cruces, la zona para sentarse alrededor de ellas, esa especie de altar en plena calle que parece más una zona de procesión que un espacio para el rezo, pero es que a veces todos los pueblos necesitan espacios para la reflexión, para el ensimismamiento, y las religiones son muy hábiles para encontrar esas necesidades.

No hay mucho que elegir cuando llegas a las roturas con descosidos


Nada es más triste que no ser ya ni nuevo ni viejo, sino estropeado. Haberte quedado en tierra de nadie, sin ser importante por ser antiguo ni ser útil del todo aunque te quieras seguir manteniendo en pie. Es un querer y no poder, es un sí pero no. Es una pena. pero es también la vida misma. No hay mucho que elegir cuando llegas a las roturas con descosidos.

Vuelve la vida, levemente se abre camino un nuevo verde


Vuelve la vida, levemente levanta el vuelo, abre caminos, renace y rompe la piel dura de todo el invierno. Siempre ha sido así y eso es lo que nos ofrece la esperanza de que se volverá a la primavera verde algún día de algún año de alguna pandemia.

Dar las gracias no es suficiente. Hay mucho trabajo

 

Las paredes no son hojas de papel en blanco, no son folios dispuestos y esperando a que lleguemos y las llenemos con nuestros gritos. Las paredes son lienzos y en ellos no se escriben frases excepto que sea imprescindible para desahogarte, para clamar, para… las paredes hay que… 

"Le doy gracias a la vida…" dice el grito y está bien agradecer el haber nacido. pero a partir de aquí hay mucho trabajo, cuidado que esto no es sencillo. Te necesitamos pues todo esto que vemos nos necesita. Con dar las gracias no es suficiente.

Ventana que encierra un palacio que nadie sabe contemplar


Siempre ventanas como elementos de asomo, de curiosidad, de escondite inglés, aunque sean de Zaragoza. Las ventanas tienen brujas pero no se notan, están metidas entre barrotes. las brujas solo salen de día, pues así asustan y meten miedo pues es lo único que saben hacer. Bueno y volar con escobas aunque ahora ya con las Rumbas que limpian los suelos ellas solas, las brujas se están quedando sin sentido y por eso quieren asustar más.

Para mi que es un virus que se multiplica por las paredes de Zaragoza


Podría ser la cara de un dado que se hubiera desmontado para limpiar su mecanismo de suerte. O simplemente una casualidad de un cinco que no sabía qué hacer aquella mañana. Pero ni las casualidades existen ni los mecanismos de los dados dan para tanto. 

Así que enseguida pensé que aquello era un virus nuevo que se estaba multiplicando por las paredes de Zaragoza. Y me quedé tan tranquilo, sabiendo que ahora los virus están de moda. Luego, tras irme pensé que era una ficha de dominó desmontada, un cinco blanco y un tres negro. Pero tampoco, pues en la cara negra las fichas no tienen números. Insisto en el virus.