La naturaleza herida, sigue cumpliendo con sus obligaciones


Incluso la vida más salvaje, la vida que pincha, sabe abrirse paso a costa del crecimiento básico, aunque ya venga destrozada en su base. La naturaleza es tan sabia que incluso con heridas sabe que debe cumplir un papel inevitable que es el de dar frutos, el de regenerarse, el de crecer sobre sí misma. Y lo hace con belleza y color, para llamar la atención. Sus heridas ya se curarán. O no.