La casa chipiada de una araña cabreada


Cuando una vivienda se chipia de agua y se empieza a calar en su interior, nada como el sol y saber esperar. No hay muchos más. Bueno, sí, limpiar, sacar el agua con pozales, pero eso se sobrentiende. Una araña no tiene pozales, y eso se nota, solo le queda comprobar el desastre y esperar a que escampe. No hay otra.

La fotógrafa Elba Häxel y su figura con forma ígnea


De la fotógrafa (creo) aragonesa Elba Häxel os dejo una de sus obras, como complemento a lo sencillo que es convertir en surrealismo una imagen natural y bella, a poco que se quiere añadir una mirada diferente, que arrastra al espectador casi hasta al suelo. La obra fotográfica se titula: La forma ígnea.

Es como si la figura se fuera convirtiendo en sólida, en muerta, mientras permanece apegada a su suelo. Como si el frío natural estuviera invadiendo poco a poco la vida de la figura desnuda.

Pues no recuerdo qué era. Ya no existirá, seguro

¿Entramos? ¿Salimos? ¿Es una puerta? ¿Son unas telas? ¿Es una tienda de campaña? ¿Es una casualidad?

Es lo que es, que no es poco.

Fotografiar un cielo es un ejercicio fácil que hay que hacer rápido


Fotografiar cielos es de lo más habitual y fácil, basta esperar a la hora deseada, tener un poco de suerte con el día y esperar que salga alguna nube que siempre se contrastan y aumentan con la luz última de la tarde. Pero un cielo debe tener además de sus nubes y su luz a ser posible algo espectacular, unos elementos en primer plano que pongan relieve y ambiente, se complementen el color del fondo. Y a ser posible que esos volúmenes contrasten en dirección visual con el de las nubes o las luces del cielo. Dejarse llevar, observar y disparar de forma rápida, pues un cielo correcto puede durar pocos segundos. Este cielo es de Benidorm en un invierno que se acababa.

Andar buscando una solución o una salida, es lógico y humano. Es incluso positivo


Todos tenemos muchas dudas cuando debemos decidir con qué camino de vida nos queremos quedar. Pensamos, sopesamos, repensamos, rectificamos, dudamos. Es Ley de Vida básica. Si las elecciones que tenemos que tomar ante la vida son complejas, si sabemos que son vitales y que tienen que ser duraderas, es habitual que andemos muchos pasos antes de tomar la decisión final. 

Pero lo habitual es que en ese deambular, en esos caminos largos y sin rumbo, nos encontremos solos. Nadie puede tomar las decisiones por nosotros, nadie debe tener esa responsabilidad. Nadie nos puede decir qué debemos hacer. Si acaso nos pueden apoyar, nos pueden observar desde la lejanía, incluso si les pedimos opinión, nos pueden dar la suya. Pero el camino lo tenemos que recorrer nosotros, y la decisión siempre tiene que ser nuestra.

Andar buscando una solución, una salida, es lógico y humano. Es incluso positivo. Así el resultado, sea el que sea, nos pertenecerá a nosotros por encima de todos los demás. Los triunfos y los fracasos nos tienen que pertenecer a nosotros.

Las pieles muy sobadas aguantan bien el paso del tiempo


Las pieles curtidas a veces están por los suelos. Pieles naturales ya pisadas, repisadas, destrozadas casi, que han soportado el paso del tiempo y del agua, del sol y del aire. Pieles cuarteadas y llenas de las arrugas de la edad pero sobre todo del paso del tiempo por encima de sus dermis muy sobadas. Son tan simples que las pisamos, pero no las queremos ni mirar. Mientras aguanten sirven.

Las maderas son del color que a ellas les da la gana


Nunca pensé que vería a medias los colores - 2020 - IKEA

No todos los caminos son iguales. Depende del insecto


Creemos que todos los caminos conducen a Roma y es mentira. Algunos conducen a Milán e incluso me han dicho que hay otros que conducen a Sevilla. Por si acaso, antes de emprender el viaje, yo siempre miro mis entrañas y las ganas que tengo de andar.

Si te respetan te admirarán, si te tienen miedo te arrancarán de un golpe seco


Una flor que se come, una flor ambiciosa, provocadora incluso, una flor que asombra y se abre para acogerte y defenderse, una flor amarilla.

Para provocar lo mejor es ser diferente al entorno, sobresalir, dejar clara tu posición, tu espacio, tus deseos de ser visto enseguida y sin duda. 

Si te respetan te admirarán, si te tienen miedo te arrancarán de un golpe seco y se te comerán.

Llorar es tan importante como reírse. Por eso lloramos desde la cara

Todos lloramos de una forma distinta a los otros. Tú… lloras como puedes y cuando decides, pues llorar es necesario como mear o reír. Nos deberían enseñar a reírnos más, a llorar mejor, a mirar nuestro propio interior de otra forma para detectar cuándo hay que vaciar los gases de la mente.

La naturaleza sabe llorar en silencio, casi callada. Pero también llora. Si no fuera importante llorar no saldría de los ojos, que están tan cerca del cerebro. Es tan importante llorar que sale por el gesto de la cara, por los ojos, para que no pierda tiempo recorriendo el cuerpo para buscar la salida. Si quisiéramos esconder el llorar o el reír, lo haríamos con la entrepierna o con el ombligo. 

Llorar es necesario para seguir riéndose de la vida. O para permitir que la vida se siga riendo de nosotros. 

A veces los cristales parecen otros cristales


La suavidad de un cristal que refleja, un cristal con volumen, que cambia colores y formas, es la señal de casi cada cosa puede ser varias sensaciones a la vez.

A veces con los cristales podemos crear formas y luces


Cristal suave para sentarse - 2020 - Zaragoza




Era blanca, pero se quiso teñir de gris para ser vista


La textura de la textura era blanca pero no era posible mantenerse blanca. Así que se impregnaba de grises polvos o de faltas de luz contrastada. Si solo viéramos los blancos no veríamos nada de nada.

Ventana en Croacia con los rotos de las guerras

 

Cualquier ventana puede romperse de tanto usarse - 2018 - Croacia





Fórmula de Revelador de Grano Fino para película negativa


Por mis manos pasaron en los años de química fotográfica profesional decenas y decenas de fórmulas ya perdidas. Muy pocas he logrado mantener y todas ellas de mi trabajo personal y no como fotograbador, que serían hoy las más interesantes. Cuando estás trabajando con ácidos sulfúricos, ácidos nítricos, ácidos clorhídricos o con cianuros o ferricianuros potásicos, lo que menos piensas es que aquellas notas se perderán, se dejarán de hacer, y no guardas las notas. Y las memorias se vuelven líquidas.

He encontrado esta nota de Revelador de Grano Fino para negativos de sensibilidad normal. Un revelador que hacía en caso a principio de los años 70, pero que seguro que es mucho más antiguo pues los oficiales o profesores que me enseñaban venían de los años 40 del siglo XX.

Las fórmula era:

Metol: 4,5 gramos

Sulfito de Sosa: 85 gramos

Carbonato de sosa: 1 gramo

Bromuro de Potasa: 0,5 gramos

Agua del grifo hasta completar un litro.

Los productos se compraban sin problema, se diluían en este orden, agitando la botella de cristal oscuro si era posible, y con este producto a la temperatura idónea se procedía al revelado. No era fácil lograr la temperatura en aquellos años. Se metía la botella en una cubeta con agua caliente hasta lograr la temperatura que deseabas. Con 18 grados se empleaban 15 minutos de revelado, con 23 grados se revelaba  durante 11 minutos, creo recordar que con un movimiento giratorio de la cubeta en donde se metía el rollo de película cada 30 segundos más o menos. Con más agitación más oscuro el negativo, con más fría la mezcla algo más contratado el negativo, y con más caliente el revelador más plano el negativo. Cada tipo de película requería un revelador distinto y una temperatura distinta. No mucha diferencia pero si la suficiente. Yo creo que este revelador era para película Valca y otra que se llamaba Negra. 

Esta fórmula de revelador era para película, nunca para papel, que se empleaba otra fórmula muy distinta.

Indignidad de la que todos somos responsables. Madrid


Indignidad que no queremos ver - 2016 - Madrid


Nota.: Desde el año 2019 al menos esta señora ya no está en la entrada a la iglesia de una de las calles más céntricas de Madrid. Yo soy un simple turista habitual y no sé el motivo de que ya no esté esta imagen que durante muchos años mostraba la indignidad más brutal en el Madrid que no sabe resolver sus problemas, como sucede en otras muchas ciudades europeas, gestionadas por políticos de todo color.

¿Y si al explotar se pusieran a volar todos los elementos estáticos?

 

Todo es capaz de volar por los aires - 2020 - Zaragoza





A veces somos maravillosamente feos por fuera e incluso más feos por dentro


No todas las cabezas piensan, la mía por ejemplo simplemente observa pero poco más. Mirar y creernos que somos capaces de ver es un signo de interrogación. ¿De verdad vemos o nos lo parece a nosotros?

La belleza es algo subjetivo, he visto maravillosas personas que eran feas de premio, pero eran muy hermosas por fuera. Su fealdad era interna y se habían convertido en "maravillosas" a costa de saber venderse. 

A veces la belleza nos deja la cabeza cortada y ya no queda mucho más. El resto podría ser muy similar al de los demás, e incluso mucho peor. Pero como no lo vemos enseguida, nos hacemos la ilusión de que no, de que todo está en consonancia. ¿Dónde está escondido el corazón de esta escultura? 

Las heridas que no sangran se llaman cicatrices


Las heridas nos enseñan a defendernos de las heridas.

Los amores nos enseñan a defendernos de los amores.

Las derrotas nos ayudan a defendernos de los triunfos.

Los fracasos nos ayudan a defendernos de otros posibles fracasos.

La música no ayuda a defendernos del silencio.

El ruido nos ayuda a defendernos de lo que no queremos escuchar.

Un calabacín nonato. No sabe que será verde


Se debaten entre salir y crear una calabaza, y en eso estaban cuando yo las pille. Ya de adultas me las comí, como el lobo de Caperucita. Son cosas inevitables. ¿En qué momento una flor tan hermosa y amarilla se convierte en un tubo verde llamado calabacín?

¿Cuánto duele una herida que nunca te has hecho?


No sé. No sé cómo queda el cuerpo muy herido y abandonado. No lo sé pues nunca lo he visto.

Si sí cómo queda el cuerpo herido y destrozado en el acto. Estampado contra el hierro a 200 kilómetros de muerte a la hora.

No sé de casi nada. Pero de lo que sí sé es de conservar los recuerdos que quiero quedarme.

Estamos llenos de dudas, alimentadas por miedos y miradas de temor. Y sobre todo ellos solemos levantarnos y demostrar que somos insufribles, que todo lo soportamos.

No sé. No sé si es verdad que seamos capaces de soportar el dolor de la herida. 

Mejor es no saberlo nunca. 

Nos iremos quedando aplastados contra el suelo

 


Repetidos y enmallados, pendientes de salir y de no tener que volver a entrar en pocos días. Confinados en una maraña de líneas prohibidas que no llegamos a entender bien, excepto aceptando nuestra incapacidad para saber encontrar soluciones libres. Todo parece negro pues no podemos salir del barullo. Nos iremos quedando aplastados contra el suelo.