Todos juntos podría ser muy distinto. Pero no sabemos. O no queremos


¿Todos juntos? ¿Empujando por un solo objetivo? ¿Venimos aprendidos de casa? ¿Todos iguales ante un proyecto? ¿Ayudándonos los unos a los otros? ¿Sin querer tener protagonismo? ¿De verdad todos juntos?

Los monstruos cuidan las calles sin personas y sin persianas subidas


Hay calles vigiladas, y calles vigilantes. Hay monstruos de calle que están pegados a las paredes y calles con monstruos que circulan asustando. Hay de todo en las calles de las grandes ciudades pues tienen tantos rincones como persianas bajadas. Por cada persiana bajada hay varias personas que no están allí, que también se han bajado. Por eso hay que mostrar cada vez más a monstruos pegados en las persianas para que impresionen. Allí no, dicen con su mirada. pero nadie les hace caso. Pasan desapercibidos.

Es cuestión de tiempo, nada más


Puede que roto, puede que viejo, puede que simplemente sea la piel ajada.

Los granos salen entre los mayores sin tino. 

El pasado nunca vuelve a tensar lo flácido.

Dormiremos con la tranquilidad de que es habitual.

Convertiremos en arena lo antiguo, lo muy usado.

Cuando llegue el Nuevo Día nos pillará ya preparados.




Entre la pared me surgió una señora de espaldas que se escapaba


Señora sobre Azul - 2020 - Zaragoza




Mancha 24112020 por decir algo


Todo se cuartea según el tiempo que vaya pasando por encima. Es cuestión de saber esperar 
- 2020 - 
Zaragoza



Volveremos pronto pues nosotros vamos a estar deseándolo


Volveremos pronto a nuestros mares, a pisarlos y observar sus caídas de tarde, sus olores a sal, sus sabores a pescado natural. Volveremos pronto pues nosotros vamos a estar deseándolo y el sabe esperar como ha hecho siempre. Es un impuse que tal incluso nos merecemos para volver a pensar sobre las valoraciones de la vida y lo que nos ofrece valor añadido o solo ruido. Volveremos a encontrarnos, de eso seguro estamos. 

Picasso dispuso a los siete para mirar sin sentir que están

 


¿Quién mira a quién? Picasso los dispuso mirándose entre ellos y nosotros los miramos. Nadie nos mira a nosotros. Todos, los siete, están absortos entre ellos, con lo que ven, observando y aprendiendo. El contenedor nos acoge convirtiendo en pequeña la capacidad de observar.

Es tiempo de comprar oro a los pobres para vendérselo a los ricos


Son tiempos de comprar de todo, sobre ese todo, los todos que valgan y que estén en manos de los pobres. Son tiempos de crisis y los pobres necesitan desprenderse de sus pobres valores. Todo se compra y se vende, pero ahora sobre todo se compra. El que vende no vende, se desprende, lo llora, le duele, lo necesita. Es tiempo de comprar oro a los pobres para vendérselo a los ricos.

Una tronera o buhedera es por donde puede salir el trueno de los disparos


Un ventanuco aunque sea histórico, muy antiguo… no deja de ser un ventanuco. Una ventana sin posibles, con pocas ganas de poderse emplear para sumarse. 

Claro que… igual no es un ventanuco sino una respiración, un desagüe  un detalle, una tronera o buhedera dispuesta en tiempos viejos a servir para la defensa de la muralla. 

¿Nos asomamos a ver qué se ve al otro lado? No, lo dejamos para otro día.


Pintura urbana de Extremadura. Tres antipersonajes nada grises


Siempre los personajes irreales nos llaman más la atención pues llevan dentro imaginación, sueño, idealismo aunque no siempre sea positivo, diseño de carácter. El cómic ha jugado mucho con llevarnos al campo de tener que imaginar comportamiento con una simple viñeta, son escenas que tenemos que complementar nosotros en la imaginación de cada uno, como en cualquier otro libro.

Esta pintura urbana, este pequeño arte efímero creo que es de Mérida, sin duda de la Extremadura del año 2015. Ya no estarán allí, ganando el espacio.

La pobreza afecta incluso a las bicicletas nuevas


Y no cabía en la vivienda. Y como era un piso pequeño y vivían muchas personas, la bicicleta se tenía que quedar fuera, aparcada en el balcón. Parecía nueva, pero no podía estar entre las personas pues no había metros para todos. La pobreza afecta incluso a las bicicletas nuevas. 

Un pájaro negro en Zaragoza. Tranquilos, tiene manchas amarillas


Existen los peces de río y los pájaros de río, las hierbas de río y los cantos de río. En los ríos hay vida y suciedad, no sé si a partes iguales dependiendo de las zonas. Hay espumas y agua densas y grises. Depende de  cuidados y de zonas. Este pájaro es de Zaragoza, y nosotros lo sabemos. ya no tenemos solo palomas, ahora hay muchos más y eso debe ser por algo. Seguro.

Los pinchos pueden ser hermosos para disimular la ira


Siempre hay que tener mucho cuidado con pincharse al acercarse al enemigo. A veces se disfraza de colores brillantes, de buenas caras, de belleza, pero quien es enemigo peligroso siempre tendrá pinchos afilados con los que defender sus espacios para no dejarnos acercarnos a él. A veces, ni con mucho cuidado lograremos acercarnos, y entonces lo mejor es dejarlo con sus problemas y soledades, aunque sea atractivo.

Santos que utilizan su corona por si llueve, como un paraguas


Hay muchas maneras de poder demostrar que eres un santo de verdad, alguien con capacidad para hacer milagros como los Gestores, y en los últimos tiempos incluso los Community Manager o algunos Coach. Pero de los que voy hablar son de los de verdad auténtica, de los Santos de piedra.

Santos venerables que tienen la ventaja —además de estar vivos para siempre y de poder hacer milagros a quien ellos quieran— de llevar Corona como los Reyes, pero en este caso para que si llueve no se mojen. 

Algunos Santos han logrado encontrarle un uso práctico a la Corona de Santo, que no es igual que la corona de Rey. Esta última sirve para viajar gratis a costa de la tarjeta del coronel. 

Hay que tener en cuenta que vivir multiplicado en centenares de fachadas por todo el mundo es un cañazo (o una pijada) y casan mucho. Y al cabo del año llueve bastante y te mojas. 

Los dedos son la vista táctil de la vida

 


Simplemente Dedos - 2019 - Zaragoza






No hace mucho las calles eran así de aburridas y anodinas


Son 45 personas en una escena callejera de la Barcelona de hace poco tiempo. Una imagen anodina entonces que nunca hubiera sido publicada. Pero poco tiempo después ya todo ha cambiado. Hoy ver a 45 personas casi pegadas las unas a las otras, simplemente porque se estaba en la calle, y mirándose a la cara, y sin mascarilla… resulta curioso y casi así milagroso.

Antes éramos así, y es posible que pronto… es posible que lo volvamos a ser. Depende de varios factores y en algunos de ellos nuestras responsabilidad es alta. Debemos trabajar, exigir que estos tiempos vuelvan. Así de aburridos, de anodinos, de normales, de amontonados. 

La cultura espera. Nosotros esperamos. Todos nos necesitamos


Sé que estás esperando, que llevo muchos meses sin verte, como a muchos y muchas de vosotras que formáis parte de la Cultura y el Arte, y que sabéis esperar mejores tiempos como hacemos los humanos débiles por ser sensibles. 

Nos toca aprender a esperar, no hay otro forma mejor para darnos ánimos, y mientras tanto hay que seguir pensando que la cultura merece la pena y es tan necesaria que incluso los prehistóricos de taparabos sabían emplearla para soñar.

Querida escalera, tú tranquila, volveremos pronto a vernos. Seguro.

Si lo ven las máquinas, ya no es un engaño visual


Mientras estaba tumbado en el sofá de mis amigos, al volver la cabeza hacia un lateral observé que los hilos se retorcían. 

No estaba seguro de lo que yo veía, creí que era un sueño y me propuse cazarlo al vuelo. Y no era imaginación pues engañó también a la cámara. 

A veces lo que vemos es producto de un engaño, pero si las máquinas lo detectan es totalmente real, aunque sea irreal.

Ya nunca más me he vuelto a tumbar en el sofá no se me vayan a enroscar sobre el cuello estos hilos de la nada.

En la naturaleza todo es vida o muerte. Así de lógico


La naturaleza no conoce problemas pues todo es vida o muerte. Belleza o negro. Los ciclos los podemos acelerar, pues nuestra capacidad de equivocarnos actuando son muchas, pero la propia naturaleza tiene sus mecanismos de defensa. En casa de acción humana desmedida, los primeros que caeremos seremos nosotros para preservar al resto de la naturaleza de nuestros desmanes. 

Existen otros mundos, pero igual viven en este


Hay otros mundos posible, a nuestro alrededor existen decenas o centenares de posibilidades totalmente distintas a las nuestras. Así que sentirnos el ombligo del mundo es como poco pretencioso. Parte de esos mundos los podemos ver, algunos los podemos tocas, pero la inmensa mayoría ni los conocemos. 

¿De qué tamaño es el interior de cualquiera de los miles de monstruos que habitan encima de nuestras manos? 

¿Su forma de pensar existe o se mueven solo por impulsos? 

¿Y si piensan, aunque sea levemente para decidir dónde posicionarse, a qué distancia están de nuestra evolución? 

¿Podrían existir seres de tamaño imposible de entender por nosotros, como tampoco entienden nuestro tamaño los virus o bacterias que nos colonizan? 

¿El aire es un líquido gaseoso donde pueden nadar multitud de especies microscópicas, mientras nosotros estamos sujetos a la gravedad? 

¡¡Uff!!… ya me callo.