Fotografía con teléfonos móviles. ¿Seguirá siendo el futuro?


En los últimos meses estamos viendo como el mundo de las herramientas que utilizamos para la fotografía han girado desde las cámaras digitales réflex o compactas hacia los teléfonos móviles de calidad que ya ofrecen presuntamente una calidad muy alta.

La realidad es que eso depende de para qué queremos las imágenes. Si van a ser destinadas para las Redes Sociales o para internet, la calidad de los nuevos teléfonos a poco que sepas sacarles gran parte de sus posibilidades técnicas, es más que suficiente. No tanto por sus cantidades de megas como por el aumento en su calidad en el color, en la luz, en sus procesadores incluso ya con IA.

La gran ventaja de una cámara fotográfica de calidad en un teléfono móvil es que siempre la llevan encima y no ocupa espacio en tus bolsillos o en tu bolso. Posiblemente la gran desventaja es que se convierte en un testigo del momento y nada mas, pues sentirse fotógrafo es otra cosa a disparar a todo lo que se mueve.

Todo evoluciona, a la fotografía móvil le queda mucho recorrido que no me cabe duda lo van a intentar los técnicos, es posible que las cámaras de gran calidad y tamaño sufran en los próximos años una crisis importante y que las compactas ocupen ese espacio del que quiere tener algo más que un objetivo pequeño pegado a la carcasa de un móvil.

Todavía no se han inventado soluciones a las ópticas de calidad dentro de una carcasa plana y ese será el gran reto a resolver, pero en eso no sirven de momento más que sistemas mecánicos que no saben en un teléfono plano.