Se descubrió la mentira, al partirse uno de sus huesos

Se quedó roto de forma casi amenazante. Podrido tal vez, inservible, pero turgente, derecho, con muchas ganas de seguir en su sitio. Era parte de una ventana y curiosamente el interior de sus huesos parecía mucho más cadáver que la parte exterior que la habían logrado aderezar de pintura y daba otra impresión. Pero al partirse se descubrió el trampantojo.