Lo clavé contra la pared. Y me fui directo a la ducha

Lo clavé contra la pared y me puse a recordarlo. Es el mar. Simplemente el mar como sigue siendo igual de simple desde hace millones de años. El mar. ¡Qué envidia! Pensé en rasgarlo para no seguir viéndolo, pero me tragué la envidia por no poder tocar la humedad. Me fui directo a la ducha.