Este año no tenemos huellas para dejar en la arena

Es posible que este año no tengamos huellas para dejar en la arena. Se nos han torcido las defensas y nos atacan los errores globalizados. 

Pero siempre nos quedarán los recuerdos de arenas pasadas, de playas perdidas, de mares tan distintos que siendo todos iguales son incomparables. 

Todo ello: las arenas, los colores, las texturas, las aguas… siguen allí esperándonos. 

Solo faltaremos nosotros… y por un tiempo.