Yo soy una mancha dentro de la obra teatral de la vida

En estos tiempos tan raros, tan inesperados, aprender de las manchas puede ser incluso una buena idea. Se difuminan entre ellas, son distintas pero iguales, van a su bola pero marcan espacio, son únicas. Todos ya vamos siendo un poco más manchas que hace 100 días, somos parte de una gran obra pero somos simplemente manchas casi deformes y sin un sentido fácil de percibir. Pero sin cada una de las manchas, no podemos configurar el cuadro de la sociedad.