Claustro para la meditación y el reposo en Gerona

Hay espacios claramente creados para la reflexión, la meditación, el silencio, el encuentro con uno mismo aunque luego se hayan usado para encontrase con Dios. Los claustros religiosos de monasterios son unos espacios perfectos para encerrarse recogido, y dedicarse a mirar por dentro el pensamiento. 

Es verdad que junto a esa decisión convivían muchas horas de trabajo en talleres o huertos, de oración repetitiva, muchas malas horas de madrugada antes de salir el sol, comidas escasas y aburridas, frío y humedades, soledad no siempre elegida. 

Y el no poder elegir cuándo se entra o se sale es el pilar de lo que resulta tan complicado de aceptar. La piedra cubría y escondía el miedo a no salir, a no poder volver a la normalidad.