Un gorrión dormido en la ciudad más conocida

Incluso los gorriones se pueden dormir en New York. Cansados ya de mirar y ver, de volar y revolar, se duermen. 

Nada es bello eternamente, nada es capaz de ilusionar para siempre. 

Tenemos que estar constantemente buscando nuevos alicientes para seguir llenado las energías de conquista.