Un fotógrafo que veía otras realidades surrealistas

Era junio de 2013 cuando leía a un compañero de trabajo que salía en las esquelas de mi periódico. No hay que leer las esquelas nunca, pues a lo sumo te encuentras con los dolores de bruces.

Lo perdí hace bastantes años, no ahora, pero en cambio lo he sentido ahora y no entonces. 


Es la vida y sus entuertos. 

Ángel Duerto Oteo era un artista en el más amplio sentido de la palabra. Un obrero del arte, un manipulador de la realidad, un infatigable trabajador de la imagen.

Pero un tipo con mucho carácter, que no siempre es bueno que te lo digan, que lo piensen, pues siempre detrás hay algún reproche muchas veces mal entendido. Posiblemente reproche mutuo.

Mis muertos van aumentando, me van dejando cada vez más solo, se me van sin pedir permiso, joder. Creo que me estoy haciendo mayor.