Tonto de libertad. Pero no tonto en libertad, ni muy tontos

Se puede ser tonto de muchas maneras. Pero no suele ser normal convertirte libremente en tonto. Normalmente somos convertidos en tontos de forma dirigida, pues siempre hay fuerzas curiosas que nos quieren tontos pero en su justa medida. Como los chuletones. Muy tontos resultamos jascos, incomibles. No servimos.