Pensé que en el agua del mar me volvía a mojar los pies

Atardecía cuando, ya fuera del confinamiento, me imaginé paseando por la orilla del mar mientras los pies se me mojaban del agua de la libertad. 

Seguirá esperando a que yo llegue para dejarme mojar y sentir el fresco de la vida libre. 

Es cuestión de tiempo.