El poder de una pegatina bien diseñada

Aquella simple pegatina incluso con los años (era 2014), puede tener el mismo valor que un gran cartel publicitario cuando se habla de política. Cada mensaje se forma de un texto pero también de un fondo y una forma. 

Para un partido político pequeño que aspiraba a ser cercano, que se sabía pobre y que además quiere trasmitir que es poca cosa pues sabe que le beneficia, nada mejor que una simple pegatina para llegar a sus votantes. 

En el partido político “Podemos” no aspiran al voto del ciudadano que no sabe valorar bien una simple pegatina, sino precisamente al contrario buscan la sinergia con la persona que comprende perfectamente el mensaje pequeño, la pegatina que como en los años 70 tenía un valor reivindicativo enorme. 

Una barata y muy buena campaña publicitaria.

La frase además es muy contundente. "Es la hora de la gente. Claro que podemos". Mezcla de positivismo y de traslado hacia las personas de la responsabilidad de elegir y de decidir. Serán pocos, pero al menos son eficaces.