Caminamos sobre el infierno. Pero tiene tapas para no caer

Podríamos pensar que se dirige a las alcantarillas pero no. Ella camina sin mirar al suelo, no sabe que debajo está el infierno pero que se lo hemos tapado para que no se caiga. 

Es la sensación de que va hacia el averno la que nos hace temblar por su futuro. Pero igual no, igual está confesada y no le sucede nada. 

La confesión es muy útil para los inocentes. Te permite seguir viviendo hasta volver a pecar y que te pilla el demonio algo desprevenido. 

¿Por qué (casi todos) los pecados son siempre tan apetitosos?