La Zaragoza que ya descansa y se mira el ombligo

Acabadas anoche las Fiestas del Pilar 2019, Zaragoza ha vuelto a su sentido de la calma, al casi silencio, a la tranquilidad de la ciudad del tamaño perfecto. Tenemos que espabilarnos, mostrar la ciudad más capaz pues lo es, con más futuro que lo tiene y con muchas más ganas de ser y estar. Tenemos que mirarnos mucho menos el ombligo y mucho más los espejos europeos y americanos. Nuestros nietos se lo merecen.