Un japonés cabezón con cuatro pelos

Si ayer hablábamos del arte japonés como reflejo de su propia sociedad, hoy os dejo otra imagen de un tapiz japonés mostrando a un cabezón sin fisuras. Cuando la fotografía no había llegado al mundo también había necesidad de seguir mostrando las curiosidades que existían en las sociedades, y era el arte pictórico el que retrataba las diferencias.