Las puertas viejas no tienen tirador que las tire

Una puerta vieja no la quiere nadie, no tienen tiradores, o si los tienen son tan viejos como ellas. Los hijos de las puertas viejas son hijos viejos. Y las carcomas se van apoderando de todos. O los óxidos. O los abandonos. O los cambios de color. Nadie quiere hacerse cargo de las puertas viejas.