El color tampoco es casualidad. Los pequeños toques

Con la fotografía también se puede jugar, reírse de lo natural o crear nuevas artificialidades. La creación está para eso, inventarse realidades y pensar en nuevas posibilidades visuales. Suaves toques o contundentes gritos, detalles o fuerzas impactantes. Depende del día, de las ganas, de tu propia sensación de ese momento. 

Los espectadores simplemente observamos, repensamos y diagnosticamos. Nos quedamos motivados o aburridos. Depende. Y de su comportamiento, del de los espectadores, depende que una imagen valga o no valga.

Lo peor es que no diga nada, no sea capaz de hacer sonreír o meditar o sorprender. 

En esta imagen hay decenas de hojas, podía haber elegido cualquiera de ellas para marcar el color. Pero lo he realizado con una pequeña, sin importancia, como retraída. Nada es casualidad.