Richard Avedon y Groucho Marx por dentro

Cuando el fotógrafo Richard Avedon retrataba a personas, en realidad las estaba atravesando con su cámara. El rebuscaba en su interior aunque viéramos su aspecto exterior del momento. Nos mostraba a la persona y no al personaje y eso cuando era fotografía a personas famosas era un ejercicio que hoy habría que agradecer a ambas partes, pues ambos, el fotógrafo y el modelo, sabían a qué habían ido hasta el estudio. A desnudarse por dentro.

Richard Avedon fotografía personalidades, formas de ser, pensamientos, ideas. Y para ello nada como un fondo blanco, una ropa que no distrajera (excepto que fuera eso lo que se pretendía) y una fotografía en blanco y negro para ver miradas, gestos, sensaciones.

Curiosamente sus encuadres no eran muy seleccionados, lo que nos indica que debía hacer diversas pruebas hasta coger al modelo en su momento más íntimo, más personal, más desprevenido. Quería mostrarnos personas y sensaciones, y sin duda lo conseguía con la maestría de un psicólogo fotógrafo.

La imagen que vemos la realizó en el año 1972, en sus años más profesionales. No es fácil reconocer en ella a un Groucho Marx diferente, serio, mayor y con una cierta tristeza en su rostro. 

Richard Avedon intentaba enseñarnos al Groucho Marx que él estaba viendo allí en ese momento y no quería mostrarnos el posiblemente más artificial personaje artista. El compromiso de Avedon con la fotografía traspasaba al de la amistad y el respeto hacia los personajes. Le interesaban sobre todo las personas.