Cazador fotográfico de instantes

El otro día se me escapó una imagen (creo que) preciosa. Por décimas de segundo, como a cualquier cazador de historias. Tenía un gran monumento enfrente y entre este y yo con la cámara desplegada me encontré a dos jóvenes orientales posando para que una tercera las fotografiara. Todo me entraba en el visor. ¡¡Fabuloso!!

Pero la figura de la chica que hacía de fotógrafa en vez de estar sobre el fondo claro de la piedra del edificio, estaba sobre la zona oscura de la gran puerta del edificio. Me moví ligeramente para encuadrar todo igual pero con las figuras sobre el fondo claro de la piedra…, y se me movieron perdiendo la fotografía todo su sentido.

Cuando eres cazador de instantes esto es muy habitual, perdemos pequeñas historias por movimientos de instantes. Es mejor una mala fotografía que no hacer la fotografía. Y tras una mala fotografía intentar una mejor. Debería haber disparado la primera toma y luego intentar la segunda, pero no lo hice. 

Os dejo a cambio esta fotografía de una calle de New York, donde un joven tocaba percusión con botes vacíos de pintura, y nadie le prestaba atención.