Un techo de Valencia, a la luz del sol y no de la luna

Curiosamente, si miramos al techo vemos la base de lo que nos cubre. Todo techo es el suelo de lo que tenemos sobre las cabezas. Este techo es de Valencia. Un techo hermoso y cristalino que nos quiere envolver son su justa luz natural. Son como partes de un bosque de luz que quiere entrar para alcahuetear lo que hacemos. Y nosotros le dejamos, pues es vida.